28 oct. 2007

Profundizando en la omnipotencia

Hasta hace poco, pensaba que la palabra “omnipotencia” significaba poder hacer cualquier cosa. Esta definición lleva a la paradoja de la omnipotencia, en la que se ve que no puede existir un ser omnipotente, ya que habría infinitas cosas que no podría hacer, lo cual viola la definición de omnipotencia. De este modo, yo pensaba lo siguiente: “Según los teístas Dios es omnipotente; la omnipotencia es un absurdo; luego, o Dios no es omnipotente o Dios no existe”. Debo ser un ateo inexperto y/o poco inteligente, pues he leído en este artículo que:

Estas clases de argumentos son claramente ilógicos e incluso tontos, aunque son comúnmente usados por ateos inexpertos. Los ateos más inteligentes han abandonado estas clases de argumentos hace mucho tiempo.

Así que he decidido aceptar la definición de omnipotencia que implícitamente proponen en el artículo y desechar mi antigua definición. Nos dicen por un lado que:

Decir que la omnipotencia requiere la habilidad de hacer cosas lógicamente imposibles es estúpido. (se refiere a cosas como crear un triángulo esférico)

Y por otro:

Dios no puede hacer nada que es contrario a Su Santo carácter. Sin embargo, Dios puede hacer cualquier cosa que Él se determina hacer. Aun un ser Todopoderoso no puede hacer lo que es imposible por definición.

Siguiendo estas aclaraciones, propongo la siguiente definición de la omnipotencia, que espero sea aceptada por los teístas: La omnipotencia es la capacidad de Dios para hacer todo lo que quiera siempre que no sea contrario a su santo carácter o naturaleza omnibenevolente, que no sea un absurdo lógico y que no sea imposible por definición. Aceptando esta definición, aceptaríamos que Dios no puede crear una circunferencia cuadrada (porque es un absurdo), hacer el mal (porque su naturaleza es buena), cometer errores (porque es perfecto) etc. Quitando este tipo de cosas, Dios podría hacer todo lo que quisiera. A partir de aquí voy a ir planteando una serie de premisas para intentar llegar a la conclusión de que no puede existir un ser omnipotente y bueno bajo esta definición. Comencemos:

Hemos dicho que Dios no puede hacer nada contrario a su naturaleza o carácter divino. Por otro lado, creo que todos aceptan que la naturaleza de Dios es la bondad. Era por ello por lo que no podía hacer el mal. Pues de aquí vamos a sacar la primera premisa:

Premisa 1: Dios no puede hacer nada contrario a la bondad.

Ahora bien, no es contrario a la bondad evitar el sufrimiento. Es actuar de manera bondadosa el evitar que otros sufran. Al no ser contrario a la bondad, podemos decir que:

Premisa 2: Dios puede evitar el sufrimiento.

Para la siguiente premisa me valdré de un ejemplo: Imaginemos que alguien va a violar a una mujer en la calle y que lo presenciamos desde nuestro balcón. El simple hecho de gritar “¡Eh tú, te estoy grabando con mi cámara y estoy llamando a la policía!” seguramente impediría la violación. Nos resultaría muy sencillo librar a esa pobre mujer de padecer un terrible sufrimiento físico y psicológico ¿Qué pensaríamos de alguien que se queda tranquilamente mirando mientras piensa: “Pobre mujer. Al menos el violador recibirá su castigo cuando le pillen mediante la prueba de ADN del semen que dejará en su víctima”? Pensaríamos, cuanto menos, que está obrando mal, independientemente del hecho de que consideremos que tenga responsabilidad o no en la violación (yo creo que sí la tiene). Espero que todos estemos de acuerdo en que no evitar un sufrimiento de este tipo, cuando está en nuestra mano evitarlo, es obrar mal y por tanto es actuar de forma contraria a la bondad, de donde sacamos:

Premisa 3: No evitar el sufrimiento cuando tenemos la posibilidad de hacerlo, es contrario a la bondad.

La cuarta es más sencilla. Es algo que todos hemos experimentado y que podemos ver cada día en cualquier telediario:

Premisa 4: El sufrimiento injusto y gratuito existe, independientemente de quien sea el responsable.

Conclusión: Si aceptamos las premisas (y dudo que alguna se pueda rechazar) debemos concluir en una de estas opciones:

a) Si Dios existe, no puede ser de naturaleza bondadosa, pues está permitiendo el sufrimiento (premisa 2 y 4) y esta es una acción que le resultaría imposible realizar (es contrario a la bondad, premisa 3) si su naturaleza fuera bondadosa, como vimos en la premisa 1.
b) Dios no existe, lo cual explicaría la existencia del sufrimiento.
c) Mi razonamiento es erróneo en algún punto y estaré encantado de que me lo hagan saber.

Nota: A parte de este razonamiento, me gustaría lanzar un pequeño apunte. Quisiera manifestar una duda sobre lo que entienden los teístas por hacer cosas imposibles por definición. Es decir, por definición, es imposible crear una circunferencia cuadrada. Pero por definición, también es imposible que la temperatura baje de los –273,15º centígrados. ¿Podría Dios bajar la temperatura más allá del cero absoluto? Según la nueva definición de omnipotencia, no. Pero ¿qué diferencia hay entre esto y crear de la nada toda la materia y energía del universo? ¿No debería entrar la creación del universo, la cual viola las leyes de la termodinámica, dentro de las cosas imposibles por definición?
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