10 abr. 2007

El barbero ateo

El otro día, bajándome cosas de i-net, me encontré con este estupendo texto:

Había un señor creyente que fue al barbero para que le cortara el pelo. Y el barbero le dijo a este señor: “Yo puedo probar que Dios no existe. Mira a tu alrededor. Hay tanta violencia, tanta delincuencia , tanta pobreza, tanta crueldad, tanta opresión, tanto sufrimiento. Si Dios existiera, no permitiría tales cosas.”
El cliente cristiano se quedó pensando un rato, y luego le dijo al barbero. “Pues, yo puedo probar que tú no existes.”
“¿Cómo?” dijo el barbero.
“Sí,” dijo el cliente, “Yo puedo probar que tú no existes. Si uno anda por la calles, va a ver a muchos hombres no rasurados, con la barba crecida, el pelo no cortado, todos despeinados, y mal presentados. Si tú existieras, no habría hombres así.”
El barbero dijo: “Pues, ¡eso es ridículo! Si esos hombre me vinieran a mí, yo podría cortarles el pelo y rasurarlos bien. Saldrían de aquí como un hombre nuevo.
Dijo el cliente, “¡y es igual con Dios! El dice, ‘ven a mí, ponte en mis manos, y yo haré de ti un hombre nuevo en Cristo.’ Si los hombres vinieran a Dios, no existirían tantos de los males que mencionaste.”


Bueno, no es un mal intento de defender la existencia de dios frente al potente argumento de la existencia del mal y el sufrimiento, pero a nuestro ocurrente autor se le calló la argumentación por varios sitios (si dios existiera... ¿No le debería haber iluminado para crear una historia infalible que demostrara su existencia?) Vamos con la ronda de alegaciones:

El autor realiza los símiles barbas-mal, barbero-dios y rasurar-eliminar el mal. Sin embargo, estos símiles no son justos pues:

1º. El barbero no tiene la capacidad de rasurar a todos los hombres si estos no van a su barbería, pero dios si podría eliminar la maldad de los hombres sin que fueran a él, pues es omnipotente, al menos según la iglesia.
2º. El barbero no es el responsable de que los hombres tengan barba, pues él no los creó y les puso barba y pelánganos, pero dios sí que creó a los seres humanos y les puso la capacidad de hacer el mal, luego es responsable de todo el mal que hagan los humanos.

Por otro lado, obviando por un momento la maldad cometida por los seres humanos, existen en el mundo terribles sufrimientos derivados de fenómenos ajenos a la voluntad de los seres humanos, como volcanes o terremotos. La existencia de estos fenómenos y sus consecuencias nefastas de sufrimiento y muerte demuestra o que dios no existe, o que es malvado o que no puede evitarlos (esto último es un sin sentido, pues creó el universo).
Así que, queridísimos crédulos, seguid intentándolo, o mejor aún, aceptar lo evidente y dejaros de mitologías y supersticiones, que ya va siendo siglo.



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