9 abr. 2007

Existencia del mal vs existencia de dios

Según afirman los creyentes, dios es un ser infinitamente poderoso y bondadoso. Sin embargo el mundo está plagado de maldad y sufrimiento. Esto es incompatible con un dios bueno y poderoso y solo hay tres posibles explicaciones.

1)Dios quiere evitar el sufrimiento y no puede, por tanto no es infinitamente poderoso.
2)Dios puede evitar el sufrimiento y no quiere, por tanto no es infinitamente bondadoso.
3)Simplemente, no existe.

Creemos firmemente que la tercera opción es la más probable. No tiene sentido que dios tuviera el poder de crear todo el universo y no fuese capaz de evitar el sufrimiento, por tanto, en el caso de que existiera, sería un dios cruel e injusto, que no merecería ser adorado ¿Y si existe y desatamos su cólera? Pensémoslo detenidamente. Cualquier persona en sus cabales acabaría con el sufrimiento si estuviese en su mano. No tiene sentido pensar que nosotros, simples mortales, seamos más bondadosos que un ser todopoderoso, eterno y perfecto. Por tanto, lo más probable es que no haya ningún dios. Algunos creyentes se defienden de esta argumentación alegando que dios valora nuestra libertad y por eso no interfiere. Independientemente del hecho de que no todo el mal de la Tierra es provocado por nuestra culpa (terremotos, huracanes, enfermedades, accidentes) y del hecho de que según los creyentes, dios sí interviene en ocasiones (¿por qué a veces sí y otras no?), nosotros estaríamos hechos del modo en que dios quiso hacernos.

¿Qué pensaríamos de un gobierno que se pusiera a regalar pistolas a los ciudadanos y que después condenase a quienes hicieran uso de ellas a sufrir terribles torturas durante años? Pensaríamos que ese gobierno está formado por sádicos, dementes y psicópatas. Pues eso es lo que dios hizo con nosotros. Nos dió la capacidad de hacer el mal y después nos castiga a torturas eternas por hacer uso de ella. No parece algo muy acorde con un ser infinitamente bueno. Del mismo modo que no quiso que voláramos y nos creó sin capacidad de volar, pudo habernos hecho sin capacidad de “pecar”. Mas parece que sí quería que fuesemos pecadores ¿Sería para así poder disfrutar viendo arder a millones de nosotros en ese castigo eterno llamado infierno, que por cierto, también él creó? ¿No será más bien que estamos ante la mayor trola jamás contada, la cual se viene abajo en cuanto un simple mortal le da un poco al coco?
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